
El tiempo se detuvo en instantes... y ahora sé lo que hay en tu alma, lo que recorre en tu mente y la profunda sed que alberga tu espíritu, ¿qué talvez el mío pudiera guarecerte de lo insufrible? ¿qué es la andadura por la vida? que veces se desea y que otras se niega; siempre en constante disyuntiva de lo que queremos, necesitamos, anhelamos y a la vez de lo que realmente nos permitimos, ¿podría evaporar un gran fuego toda el agua? ¿podría cambiar el curso del mundo la desesperación de aquellos que sólo han nacido para amar? Nunca sanan las heridas, siempre queda la huella por donde se escapaba la vida, pero siempre hay tiempo para sanar, nada nuevo hay debajo del Sol ni nada es eterno, ni siquiera el dolor, Oh!! si existiera la perpetuidad de la belleza, que representamos por el hecho de ser seres humanos, tan llenos de insondables, inescrutables y oscuros sentires...